sábado, 17 de febrero de 2018

Guerra en la facultad


         
Hace poco tiempo hice una visita a una facultad de la Universidad Complutense de Madrid que no conocía: la Facultad de Bellas Artes. La visita me encantó porque esta facultad es muy especial y guarda verdaderas sorpresas para los amantes del arte, esculturas y pinturas, originales o copias, con gran valor artístico e histórico.

Pero no creas que en esa facultad todo es arte clásico, ni mucho menos. Hay también, por ejemplo, manifestaciones de arte callejero o urbano en un sitio que no existe en la mayor parte de las facultades: las taquillas de los estudiantes. La palabra taquilla tiene dos significados: un lugar donde podemos comprar entradas para un espectáculo o billetes de algún transporte o un armario estrecho, generalmente metálico, donde se pueden guardar objetos personales. En muchos lugares de trabajo cada trabajador tiene una taquilla donde puede guardar algo de ropa, su bolso o mochila, etc. 

En esta facultad tienen taquillas porque los estudiantes de Bellas Artes necesitan llevar materiales y dejar su abrigo para que no se manche mientras pintan. Pero, claro, como son artistas o futuros artistas, nos encontramos con unas taquillas muy decoradas:


taquillas y arte urbano


taquillas y arte urbano




Estos cientos de taquillas pintadas o decoradas libremente me encantaron. Me gusta mucho que lo permitan porque le da a la facultad un aire un poco loco, sí, pero también un ambiente de expresión en libertad que otros lugares de estudio no tienen.

Pero no todo es armonía en estas taquillas. Parece que no hay suficientes para todos los estudiantes o que algunos estudiantes usan más de una, así que se está produciendo una verdadera "guerra de taquillas". Por eso encontré también en ellas mensajes nada artísticos. Me llamaron la atención dos de ellos porque eran de un estilo totalmente diferente el uno del otro:


esta taquilla es mía


taquillas y candados




Si no conoces la palabra candado, puedes ver qué es en la primera foto, abajo a la derecha. Normalmente estas taquillas se abren y se cierran con una llave, pero algunos estudiantes consiguen abrirlas y luego les ponen estos candados para que otros estudiantes no puedan hacerlo. Así, el dueño de una taquilla se encuentra con que no puede abrirla porque otro estudiante ha puesto un candado.

Aunque la situación es la misma en las dos taquillas, la primera persona usa un lenguaje amable. Usa imperativo ("quita") pero dice por favor; en España este es un mecanismo muy utilizado: usamos el imperativo, que es muy directo, pero compensamos con fórmulas que lo hacen más suave, como por favor, hazme el favor, cuando puedas, etc. Esta persona, además, da las gracias (destacando la palabra entre exclamaciones) e incluso dibuja un pequeño corazón. Quiere conseguir su taquilla usando la amabilidad.

La segunda persona, en cambio, no usa imperativo pero suena mucho más amenazante. La frase que ha escrito expresa una condición que significa esto: obligaré al que ha puesto el candado a comérselo si el lunes lo veo todavía puesto en mi taquilla.  Para expresarla elige el conector como, que tiene un valor especial: expresa que la consecuencia, si se cumple la condición, será enorme e incluso desproporcionada.

Este significado del conector como usado con sentido condicional hace que se use muchas veces para expresar advertencias y amenazas. Te pongo un par de ejemplos que he tomado del blog Drama en el portal, una página muy divertida (que a veces da un poco de miedo) en la que se recogen carteles escritos por los vecinos en sus portales:

Como mañana vuelvas a tirar la basura por la ventana, nos veremos en la comisaría

Tu perro se mea en la puerta de mi casa, pero como te pille tú no vas a poder mear nunca en ningún sitio

Este como condicional, sin embargo, no siempre se usa para expresar amenaza. Podemos verlo en este anuncio de la Lotería Primitiva:







No sabemos qué quieren decir con ese "pffff", pero imaginamos que, además de no ser cosas baratas, serán cosas muy positivas para estas personas. Lo que destacan los que usan como (algunos usan si) es que si la condición se produce, la consecuencia será muy grande, muy importante o muy positiva.

No sé si te has fijado en que este como condicional se usa con presente de subjuntivo, y esta es una diferencia importante con el conector condicional si, que nunca lleva detrás este tiempo.

En fin, no sé qué pasó con estas taquillas: si quitaron los candados o si alguien se tuvo que comer un candado. 

Como ves, una facultad, la de Bellas Artes, un poco loca, pero muy interesante. Además, casi al final de mi paseo por ella descubrí que Alonso, una poeta urbana cuyas frases poéticas he usado otras veces en este blog, es o ha sido estudiante de Bellas Artes, porque había un par de poemas suyos. Uno de ellos, sobre la locura y la cordura (lo contrario de loco es cuerdo, y lo contrario de locura es cordura), me gustó mucho:


poema Alonso


¡Hasta pronto!